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Hace unos 13.700 millones de años, cuando el gran estallido del Big Bang dio origen a todo lo que hoy conocemos, nuestro Universo se enfrentó a un momento crucial en el que la materia, y su particular némesis, la antimateria, convivieron juntas.
Se trató de un decisivo cruce de caminos en el cual nuestro cosmos, por motivos que aún no están del todo claros, terminó decantándose por la materia, construyendo sobre ella todo lo que nos rodea.
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Como dos enemigos que se retan a muerte al amanecer, la materia y la antimateria no pueden coexistir a la vez puesto que, al entrar en contacto una con la otra, se autodestruyen.
Esa mutua aniquilación ha hecho realmente difícil el poder analizar la antimateria. Hasta hace apenas unos meses, las pocas partículas de antimateria que se conseguían atrapar en los ensayos, desaparecían en apenas un suspiro al entrar en contacto con la materia.
Sin embargo hace dos días, científicos del experimento ALPHA del CERN han publicado un artículo en la Revista Nature con el que han logrado dar un paso muy interesante puesto que han conseguido retener durante 16 minutos, un tiempo record, un buen puñado de estos esquivos átomos de antimateria.
Jeffrey Hangst, portavoz del experimento declaró algo importante sobre estos ya famosos 16 minutos: "Es tiempo suficiente para comenzar a estudiarlos, incluso con el pequeño número que podemos retener hasta el momento".
Experimento Alpha en el CERN
Evidentemente, muchos de vosotros os estaréis preguntando si todo este esfuerzo para atrapar y retener estas partículas de antimateria tiene alguna utilidad... y la respuesta es sencilla: ¡Por supuesto!
Y no solo en las posibles aplicaciones futuras, sino ya en la actualidad, la antimateria tiene interesantes utilidades. Tal y como me contaba hace un tiempo Jose María Mateos, bioingeniero e investigador en el Laboratorio de Imagen Médica del Hospital Gregorio Marañón, la antimateria puede ayudar a salvarte la vida gracias a la tomografía por emisión de positrones. La PET ayuda hoy en día a realizar imágenes en 3 dimensiones del cuerpo que pueden detectar tumores, visualizar órganos que no funcionan bien, analizar zonas activadas del cerebro, o incluso a detectar infartos, entre muchas otras cosas.
Pero lo más increíble son los posibles usos que la antimateria podría tener en un futuro, que parece sacado de una película de ciencia ficción pero que cada vez parece más cercano. Al entrar en contacto con la materia, la antimateria se desintegra dando lugar a una fuente inmensa de energía que, de saber utilizar, podría convertirse en la solución a muchos de los problemas energéticos que se nos plantearán en unas décadas.
Si dejamos volar un poco la imaginación y recordamos la célebre serie de ciencia ficción Star Trek, la antimateria podría ser la clave para conquistar el espacio. Con tan sólo unos miligramos de antimateria podríamos viajar hasta Marte y por alucinante que parezca, lo cierto es que incluso la NASA está estudiando esta posibilidad.
Como vemos, estos 16 minutos en los que se ha conseguido atrapar antimateria podrían ser el primer paso para poder comprenderla y estudiarla, y quién sabe si un día no muy lejano, también poder utilizarla para tecnologías que hoy nos resultan impensables.
ARTICULO PUBLICADO EN YAHOO EL 13.06.2011